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La expresidenta del PP del País Vasco y Ana Iribar, viuda de Gregorio Ordoñez asesinado por ETA hace 31 años, recordaron en Leganés la figura de Goyo y analizaron el ‘blanqueamiento’ político de Bildu
La expresidenta del Partido Popular en el País Vasco, María San Gil, en la actualidad directora del Observatorio CEU-CEFAS de Víctimas del Terrorismo y fundadora de NEOS; y Ana Iribar, presidenta de la Fundación Gregorio Ordóñez y viuda de nuestro compañero del Partido Popular asesinado por la banda terrorista ETA, participaron en Leganés, junto al presidente local y alcalde, Miguel Ángel Recuenco, en una charla-coloquio tras la proyección del documental “Esta es una historia real”.
El documental, bajo la dirección de Iñaki Arteta, recuerda la figura de Gregorio Ordoñez, al cumplirse el año pasado el trigésimo aniversario de su asesinato, y se ha proyectado dentro de un acto que llenó el Centro Cívico Las Dehesillas en Leganés.
Una historia real
María San Gil se refirió durante el coloquio a la importancia del documental para escuchar a personas que han formado parte la historia de nuestro país, poniendo un énfasis especial en el 23 de enero de 1995, cuando se produjo el asesinato de Gregorio Ordóñez: “ETA no podía soportar que alguien como Gregorio hubiera sido alcalde de San Sebastián, porque habría cambiado muchísimo la política del País Vasco y de España, por eso le matan”.
“A ETA la hemos derrotado en los comandos, ya no mata, pero no políticamente, porque hay muchos municipios con alcaldes de Bildu. Hay que seguir trabajando por ver una sociedad normal en el País Vasco”, ha asegurado San Gil.
Zapatero y Pedro Sánchez
También tuvo palabras para el expresidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE): “Quiso pasar como el hombre que había conseguido la paz y es mentira porque él volvió a dar oxígeno a la banda terrorista que estaba contra las cuerdas gracias a las magníficas políticas antiterroristas de Aznar, volvió a legitimarles, a darles protagonismo político. Y ahora son socios de Pedro Sánchez”.
Para el actual presidente del gobierno tuvo palabras muy críticas: “Sánchez quiere que vivamos como si ETA no hubiera existido porque tener un socio de gobierno que es un asesino queda mal”. A su juicio lo que intentan es “blanquear todo el pasado de Bildu, Sortu o ETA que es lo mismo y vamos a hacer como si ETA no existiera”.
A juicio de San Gil hay algo importante: “Pero es que llegan las víctimas del terrorismo y dicen ‘Estamos aquí’. Y qué hay que hacer, pues callar a las víctimas del terrorismo que son la prueba evidente de que ETA ha existido y aquí tenemos una historia que no está resuelta, porque aquí no ha habido un Nuremberg (en relación a los Juicios tras la segunda Guerra Mundial a los nazis supervivientes)”.
853 asesinados
Insistió en que las víctimas del terrorismo “son víctimas políticas. No hemos tenido una pandemia que ha hecho que se mueran 853 personas. No, no; han matado a 853 personas por motivos políticos, porque defienden un proyecto político como es la independencia de la Euskalerria de los siete territorios”. Además añadió que “ahora no matan para conseguir ese proyecto político pero ese proyecto político está más vivo que nunca. Tú en Alemania no puedes tener un partido nazi porque están tan avergonzados de su pasado que no puedes defender tus ideas nazis, sin embargo la gente de Bildu puede seguir defendiendo unas ideas por las que han matado durante 50 años”.
La esperanza de los jóvenes
María San Gil explicó durante el coloquio que algunas de las actividades que lleva a cabo con el Observatorio de Víctimas del Terrorismo es dar charlas a los chicos de Primero de Bachillerato. “Es muy esperanzador, porque cuando a los jóvenes les cuentas, sin hacer dramatismo y de una forma veraz y sincera, lo que ha ocurrido en el País Vasco y en el resto de España, durante 50 años, lo entienden perfectamente”.
San Gil detalló que “la primera pregunta que te hacen es cómo puede ser que un partido tiene las manos manchadas de sangre esté apoyando al gobierno. Y eso les parece alucinante. En su sentido común eso no entra”. Además relató también, con respeto a los jóvenes, que se planteen que “cómo puede ser que los etarras estén recibiendo beneficios penitenciarios que no les corresponden”. Esta argumentación la sostenía señalando que “ellos piensan que a un yihadista no le sacaríamos a la calle, ni a un pederasta, ni a un señor que ha pegado y matado a su mujer le pediríamos que redujeran la pena. ¿Y porqué con los de ETA tenemos que ser tan generosos?”.
La viuda de Goyo Ordóñez
Por su parte, Ana Iríbar ha reconocido que tuvo que marcharse del País Vasco: “Yo tenía claro que tenía que sacar a mi hijo de San Sebastián. Además de huérfano, yo quería que él creciera en libertad. Cuando paso un tiempo prolongado allí hay algo que me echa de esa ciudad. Porque es la ciudad que ha matado a Goyo. Y eso no se perdona. El que podría perdonar está enterrado”.
“Como el PSOE puede justificar una negociación con Bildu es enterrando la memoria de las víctimas. Pero es algo con lo que siempre hemos vivido: la paz por presos, la sombra de la negociación, no es nada nuevo. Dar concesiones a los etarras por una negociación, para que salgan de la cárcel, me parece gravísimo. ¿Cómo explicas ahora a un joven que si hace algo mal tendrá consecuencias? Sin justicia, sin seguridad, sin libertad, no somos nada”, ha argumentado la viuda de Gregorio Ordóñez.











