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Las víctimas siempre eran mujeres
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Actuaban perfectamente organizados y llegaron a recorrer 6.000 kilómetros en solo diez días para llevar a cabo el máximo número de ilícitos posible y así obtener un mayor rendimiento económico
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El objetivo del grupo criminal siempre eran mujeres y aprovechan cuando se encontraban solas en aparcamientos de centros comerciales para cometer los hechos delictivos
Han sido arrestadas cuatro personas, tres hombres y una mujer, portando uno de ellos un arma de fuego dispuesta para ser detonada en el momento de la detención
24/09/2026.- Agentes La Policía Nacional ha desarticulado un grupo especializado en hurtos mediante el método de la siembra en Fuenlabrada. Los detenidos se encontraban perfectamente organizados y llegaron a recorrer 6.000 km en solo diez días para llevar a cabo el máximo número de ilícitos posible y así obtener un mayor rendimiento económico. Sus objetivos siempre eran mujeres y aprovechaban que se encontraban solas en aparcamientos de centros comerciales para cometer los hechos delictivos.
Finalmente, han sido detenidas cuatro personas –tres hombres y una mujer-, como presuntos autores de los delitos de hurto, contra la seguridad vial, falsificación documental, estafa, apropiación indebida y pertenencia a grupo criminal. Además, uno de ellos portaba un arma de fuego dispuesta para ser detonada en el momento de la detención.
Alquiler de vehículos sin permiso de conducir
La investigación se inició a principios de año cuando se tuvo conocimiento de un grupo criminal que estaba llevando a cabo hurtos a través del método conocido como la siembra. Actuaban en los aparcamientos de los centros comerciales de la localidad madrileña de Fuenlabrada, así como en otros puntos de la geografía española.
Las pesquisas policiales permitieron averiguar que el grupo criminal utilizaba siempre el mismo modus operandi, que consistía, en primer lugar, en alquilar vehículos con documentación falsa.
Posteriormente y para tratar de dificultar la investigación policial, los integrantes intercambiaban constantemente entre ellos el vehículo con el que se desplazaban para evitar ser reconocidos, además, ninguno de los detenidos tenía permiso de conducir, con el consiguiente riesgo para la seguridad vial del resto de viandantes y conductores que esto suponía.
Preferiblemente mujeres solas en los aparcamientos como víctimas
El siguiente paso que realizaban tras conseguir alquilar el vehículo era recorrer el mayor número de aparcamientos de centros comerciales buscando víctimas potenciales. Además, en algunas ocasiones, no dudaron en cometer los hechos delictivos en la vía pública y a plena luz del día cuando localizaban a un objetivo.
Antes de acceder a los aparcamientos, los detenidos ocultaban su rostro con gafas, gorras, capuchas de abrigos, incluso bajando el parasol en un vano intento de eludir la acción policial.
En el interior, recorrían incesantemente todas las plantas y llegaban a aguardar estacionados hasta que localizaban a sus posibles víctimas. El grupo criminal siempre escogía a mujeres que acudían a los centros comerciales solas y que, habitualmente, dejaban sus pertenencias en el asiento del copiloto mientras colocaban la compra en el maletero de sus vehículos.
“¡Señora, señora, baje, baje!”
Tras localizar a las posibles víctimas, realizaban el siguiente paso de una forma perfectamente estructurada. Uno de los integrantes se apeaba del vehículo para distraer a la mujer con diferentes excusas – entre ellas, conocer dónde podía dejar el carro de la compra -. Al mismo tiempo, otros realizaban labores de vigilancia a poca distancia del lugar en el que se estaba cometiendo el hurto y, de esta manera, facilitar al último de los integrantes el acercamiento a la puerta del copiloto. Este último, utilizaba los coches estacionados como parapeto y se agachaba para evitar ser descubierto.
El desarrollo de la investigación permitió constatar que, en otras ocasiones, gritaban a las víctimas que ya se encontraban en el interior de sus vehículos para que bajaran del mismo y aprovechar ese momento para acceder a los bolsos y mochilas.
“He encontrado tu móvil tirado dentro de una papelera”
El último paso que llevaban a cabo, era abandonar el lugar para acudir a cajeros automáticos y llevar a cabo la mayor cantidad de retiradas de dinero posibles con las tarjetas de crédito que previamente habían sustraído.
En uno de los hechos delictivos, la víctima llamó a su teléfono móvil que junto con su bolso había sido hurtado y a esa llamada respondió una persona que escuchó que sonaba una melodía del interior de una papelera.
El grupo criminal llevaba a cabo una auténtica peregrinación, siendo constatado por los investigadores que en tan solo diez días, habían llegado a circular hasta 6.000 kilómetros.
Detenidos in fragant i mientras intentaban hurtar a una mujer
A principios del mes de julio se llevó a cabo la primera de las detenciones de uno de los integrantes del grupo criminal. Un hombre que en el momento de su arresto portaba un arma de fuego dispuesta para ser detonada.
Posteriormente, en el mes de agosto y, tras una ardua investigación policial, se practicó la detención de otros tres de los miembros del grupo criminal cuando se encontraban dispuestos en cada uno de sus roles para apoderarse de las pertenencias de una mujer.
Por todos estos hechos, se ha llevado a cabo la detención de cuatro personas –tres hombres y una mujer- como presuntos autores de los delitos de hurto, contra la seguridad vial, falsificación documental, estafa, apropiación indebida y pertenencia a grupo criminal. Además, el varón que llevaba consigo el arma en el momento de su arresto también ha sido detenido como presunto autor de un delito de tenencia ilícita de armas. Todos ellos han pasando posteriormente a disposición de la autoridad judicial.














