Banner Horizontal
ACTUALIDAD DEPORTES FUTBOL LEGA

Granada-Leganés (1-0): Pellegrino usa tres sistemas diferentes, nueva derrota y siete partidos sin ganar

Banner Horizontal
  • Los 400 aficionados pepineros que acompañaron al equipo en las grandes merecían algo más

  • La ‘brújula’ pepinera, Rubén Pérez, abandonó el partido lesionado antes de acabar el primer tiempo

  • Antonio Puertas adelantó a los nazaríes tras colocar un balón cedido por Soldado

  • El Lega suma solo dos puntos de los 21 que ha disputado hasta el momento

Disculpe, querido lector, que el principio de esta crónica esté dedicado a uno de los que llevaron al CD Leganés a la Primera división, a aquel futbolista que marcó el primer gol de los pepineros en su debut en Primera división: Víctor Díaz. Es una satisfacción ver a gente noble que convirtió en uno de los grandes al Lega disfrutando de la máxima categoría… Aunque sea lejos del campo en el que lograron la proeza. Gracias Víctor Díaz por aquello que dejaste.

Saltado el agradecimiento merecido, con permiso de usted, bajó al césped de Los Cármenes a agradecer a los 400 aficionados pepineros que se desplazaron desde nuestra ciudad a tierras granadinas. Otra vez enseñando que también la afición es de lo mejor que tiene la entidad. Y ya en el césped notando lo que notaba el paracaidista del chiste cuando le dijeron que la arandela estaba a la altura de los testículos y, acariciándose el cuello, aseguraba “¡No lo encuentro!”.

Oleadas granadinas

El partido comenzó con un Granada en oleada por los lados. El Lega estaba en esquema clásico (1-5-3-2), algo que no le importó lo más mínimo a los nazaríes. En cuatro minutos habían metido en el área cinco balones desde los costados ante la perplejidad de los de verde que solo veían a los blanquirojos aterrizar en el terreno sagrado de Juan Soriano. Es cierto que la cosa duró cinco minutos  y no pasó a mayores, pero sí pasó.

No tardó mucho el Lega en equilibrar el peligro. Antes de llegar a los 10 minutos le dijo al Granada que sus carrileros iban a sacarle provecho al campo completo. Así se entiende el hecho de que entre Jonathan Silva y Marc Navarro se la guisaran y se la comieran. No era mucho, pero mucho menos es no hacer nada. Lo cierto es que el compromiso había nacido bonito.

El Lega, que había espabilado en la mitad del primer tiempo  y le había enseñado los dientes a los granadinos con las ocasiones más claras, vio como de pronto había que comenzar a remar, otra vez, en contra del marcador. Un balón de esos que llega desde un campo a otro fue controlado por Soldado y orientado el centro a un Antonio Puertas que en las décimas de segundo que tardó en llegarle el balón pensó el toque limpio que iba a dar para alojar el balón en la jaula pepinera. 28 minutos después, el Lega perdía.

Cambio y descanso

Si algo puede salir mal saldrá peor. Un Leganés que no había acertado y que había encajado un gol perdía la brújula. Rubén Pérez se retiraba lesionado cuando quedaban seis minutos para llegar al descanso. Pellegrino perdía al único futbolista que ejerce de eje. Su imagen llorando en el banquillo con una bolsa de hielo en la rodilla derecha lo dice todo. La veraniega tarde granadina se empezaba a poner negra. ¿Recuerdan aquello de la palabra compromiso? Es lo que empuja a los que creen en lo que pelean. Y el capitán sí es uno de esos.

El Lega se iba al descanso a pensar. De esas reflexiones nació el segundo cambio. A la fuerza ahorcan que dicen los clásicos. Marc Navarro no compareció, amonestado ya, y en su lugar lo hizo el aún sin descubrir José Arnáiz. Otra vez cambio de sistema. Pellegrino volvía a las dos líneas de cuatro. Se trataba de que el balón pasase por los pies de los mediocampistas y de paso llegar a los delanteros.

El apretón

La palabra tiene una acepción muy positiva y otra que roza lo cómico. Los de verde apretaron la marcha en el inicio de la segunda mitad. Empezaron a tomar conciencia de que o empiezan a llegar victorias o empieza a llegar la segunda versión apretón, y no precisamente como algo cómico, sino preocupante. Dramático en la séptima jornada de Liga no es nada. Lo apunto para los que empiecen ya a pedir revoluciones, cambios y relevos.

El partido entró en una fase de ida y vuelta, de ir y venir, de caras  y cruces, de ocasiones alternadas… Pellegrino había puesto más gente en el medio y de pronto desaparecía el medio. El Granada había buscado el equilibrio y todo estaba más desequilibrado. Era un completo sin sentido que no permitía atisbar por donde podía decantarse el compromiso. Entre medias, Óscar tiraba una falta que cogía bien colocado a Rui Silva.

Tercer ajuste

A 20 del final, Pellegrino realizó el tercer ajuste y el tercer cambio de sistema. Guido Carrillo al piso para montar un 1-4-3-3. Lo que iba a deparar su entrada como delantero no se sabía. Lo primero que se vio fue una de ciervos (cabeza con cabeza) con Roberto Soldado. Los minutos se caían dejando una sensación mala, muy mala… Ni las revisiones del VAR le dan nada. Ni esos arreones del final. Solo son siete jornadas y por delante hay 31. Mucho trabajo que hacer.

LA LIGA (Jornada 7ª)
GRANADA CF, 1; CD LEGANÉS, 0
GRANADA CF: 1, Rui Silva; 16. Víctor Díaz, 6. Germán, 22.  Domingos D. 15. C. Neva; 12. Azeez (24. Carlos Fernández 59′), 21. Y. Herrera, 19. Montoro, 10. A. Puertas; 23. D. Machís (7. Vadillo 70′), y 9. Soldado (5. Martínez, 80′).
CD LEGANÉS: 13. Juan Soriano; 2. Marc Navarro (10. José Arnáiz, 45′), 4. Omerou, 12. Awaziem, 22. Siovas, 5. Jonathan Silva; 8. Recio, 21. Rubén Pérez (6. Roque Mesa, 39′), 27. Óscar (18. Guido, 70′) ; 7. Braithwaite y 22. En-Nesyri.
ÁRBITRO:Cordero Vega (Colegio Cántabro). Amonestó a los locales Antonio Puertas (45′), Machís (65′), Soldado (70′) y a los visitantes Marc Navarro (27′), Roque Mesa (65′), Omerou (80′), Awazien (86′).
ESTADIO: Los Cármenes. 15.519 espectadores.
GOLES: 1-0 (28′). Balón prologando que Soldado retrasa a Puertas que coloca en las mallas de Soriano.

Añadir Comentario

Click aquí para publicar un comentario

* Debes hacer click en la casilla de verificación RGPD

*

Estoy de acuerdo

Publicidad

Secciones