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Los ‘M’opongo’ de la política municipal arruinan el futuro de Leganés

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Hace ocho años, en Samara (Rusia) jugaba un partido del Mundial de fútbol la selección de Senegal frente a Colombia. Siete senegaleses llevaban cada uno pintado en su pecho una letra del nombre del país: S-E-N-E-G-A-L. Un periodista de MARCA observó que bailando las letras se convertía en LEGANÉS. Ocurría el 28 de junio de 2018.

A finales de marzo del año pasado, en un acto del PSOE en Málaga, la vicepresidenta del gobierno y hoy candidata a presidir la Junta de Andalucía, recuperó un personaje dialéctico para referirse al Partido Popular y a su líder, Alberto Núñez Feijóo: “M’opongo”.

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Senegal y Leganés

No está confirmado, ni descartado, que M’opongo sea un futbolista senegalés. No está confirmado, ni tampoco descartado, que pueda ser un baloncestista de origen africano que pueda ser elegido en el Draft de la NBA. Ni tampoco está confirmado, ni descartado, que se pueda convertir en el nuevo atleta africano que bata algún récord en Maratón.

“Su palabra favorita es ‘NO’, su explicación es tratar a los vecinos de la ciudad como si fuesen imbéciles olvidando quién les paga”

Lo que no está descartado, y confirmado también, es que en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Leganés se ha configurado un grupo de políticos de la oposición que bien podían ser o ‘El club de los M’opongo’ o ‘La sociedad de los M’opongo de la política pepinera’.

Uno a uno, desde la portavoz de VOX hasta la de Podemos, pasando por el PSOE, y descartando de momento al de Más Madrid, funcionan políticamente cual loros, cacatúas, periquitos, cuervos e incluso el ave lira, de los que dicen los biólogos que son los pájaros que repiten palabras y sonidos.

Su palabra favorita es ‘no, m’opongo’. Su explicación favorita es tratar a los vecinos de Leganés como si fueran imbéciles olvidando que los casi 90 mil euros anuales que cuestan a las arcas municipales salen de sus impuestos.

Para el todavía portavoz del PSOE es malo que Ayuso o Aznar vengan a Leganés; que se amplien los servicios sanitarios privados…

El PSOE lo tiene claro: “M’opongo’. Lógico porque los derechos de autor son suyos. Viene Ayuso a Leganés, ‘m’opongo’; viene Aznar ‘m’opongo’; hay que negociar 110 millones en inversiones ‘m’opongo’. Eso sí para echarle la culpa a Aznar de cinco asesinatos de vecinos en los trenes del 11M a manos de unos hijos de puta, su portavoz tarda nada y menos en hacerlo. Al final va a ser verdad que les venía bien la tensión.

Para hacer ruido con el dolor y los fallecidos en las residencias en mitad de una pandemia de la que se estuvieron riendo días antes sin medida alguna durante las semanas previas para eso hay prisa. Lo de  negociar ¡110 millones de inversiones en Leganés! aparece de nuevo el primer de un hipotético PSS (Partido Socialista Senegalés): Jàwër Mópóngo.

VOX en Leganés sobrevive gracias a la capa de invisibilidad que ofrece la fuerza regional y nacional del partido conservador

VOX hace lo mismo. Mensaje distorsionado, repleto de medias verdades. Apelando a un pacto de 2024 que ellos mismos dieron por roto ante los dirigentes regionales para ni negociar ni apoyar los Presupuestos del 2025. Arregladas cositas menores que benefician a cercanos, a los otros casi 200 mil que les apañen.

Lo definen como el valor de sus votantes, que hacen bien poniéndolo en valor, aunque fastidien a los otros 193 mil. VOX en Leganés es así, capaz de explicar una cosa de diferentes maneras dependiendo de quién vaya a escuchar. El manto regional y nacional ofrece, de momento, la invisibilidad sistemática.

Y, como parece que esto de la política son islas aisladas, vasos no comunicantes, todo lo que va ocurriendo por España y por Europa, con un socialismo cada vez más menguante (porque cada vez se parece más a un comunismo en desuso moral, ético y político) no parece que les afecte a ninguno. Y si les afecta en el futuro más inmediato, la respuesta que tienen en la boca es tan sencilla como volver a su propio origen: ‘M’OPONGO’.

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