ACTUALIDAD DEPORTES

Jose Luis Belanche Serrano, un ejemplo inolvidable

José Luis Belanche Serrano era el dueño del gimnasio Sculpture (Leganés). Falleció de un infarto encima de la bicicleta el domingo 23 de septiembre. LEGANEWS rinde homenaje a su memoria con este obituario especial.

“Buen compañero, buena persona, un hermano. Nunca fue un jefe. Era especial…” La sucesión de calificativos hablaría por sí sola del perfil de la persona que perdió la vida el domingo 23 de septiembre en Brunete cuando había vuelto a montar en bici. Ser el propietario del gimnasio ‘Sculpture’ no fue la razón de ser tan popular y querido como era.

La popularidad y el cariño se las había ganado merced a su facilidad para transmitir emociones a todos los que tenía alrededor. Sus formas, sus palabras, sus gestos habían hecho de José una persona tan cercana como popular y querida.

Su legado profesional a sus compañeros ha sido hacer de su gimnasio un espacio amable, donde la recompensa se mide en gramos de estímulo y cariño. “Yo lo aprendí de él”, asegura Javier, su compañero, su amigo. “Aquí no tenemos clientes, somos amigos, familia, hermanos”. José había conseguido ascender el escalón de la comprensión en la que con una buena palabra, una mirada a tiempo y un abrazo era capaz de solucionar muchas cosas.

La popularidad y el cariño las ganó por su facilidad transmitiendo emociones

“¡José, nuestro José!”. Esas palabras repletas de dolor fueron las que lanzó Valentín a la primera persona a la que llamó: Javier. “No me lo podía creer, no podía ser, no me venía a la cabeza la imagen de lo que estaba pasando”, asegura éste. En el gimnasio guardaba un libro con un largo repertorio de frases estimulantes que vistas tres días después de su fallecimiento emocionan. Todo es estímulo. Él era un estímulo permanente para todos los que estaban a su alrededor. Solo un ejemplo: “Aunque esté caído, el fuerte pelea de rodillas”.

En el que fue su ordenador quedan dos recuerdos. “No hay nada que no pueda lograr, montaña que no pueda superar”. Y una foto suya con Asier y Aitor, sus dos hijos. Era un peleón que nunca se rindió ante nada, un amante de la bicicleta que encima de su ‘amada’ se dejó la vida detrás de un infarto fulminante.

‘Nunca hemos visto nada igual’ decían los empleados del tanatorio donde fue velado

El deporte era algo más que su pasión, era su vida. La excusa que encontró para ayudar a la gente a que consiguiera sus objetivos. Algunos de los relatos parecerían un milagro. Mariano llegó al gimnasio en silla de ruedas y salió andando. Ventura va todos los días al gimnasio con su silla eléctrica y apareció en el tanatorio con muletas.

Sus restos mortales fueron velados en el Cementerio Municipal con excepcionalidad. “No hemos visto nada igual”, aseguraban los empleados. “Solo está él y parece que están todas las salas abiertas”. Los coches llegaron a aparcarse en la rotonda de fuera. Todo el cariño que dio a todos, se lo intentaron devolver a los suyos en ese trance tan complicado de digerir para cualquiera. “Desde que entré por la puerta sabía que era especial”, decían algunos que lloraban amargamente su marcha menos de un mes después de conocerle.

Aunque esté caído, el fuerte pelea de rodillas; frase que define su vida

Sus exigencias físicas eran altas y no dudaba en reprocharle a los amigos cuando se ‘deslizaban’ con alguna tapita pasada de grasa o de calorías a la vuelta de algún paseo en bicicleta. En la peña Vinagres BTT El Candil, de Vereda, la ausencia es indescriptible para todos los que han compartido vivencias con José. El cielo asturiano ha ganado un ser especial porque Asturias era el trozo de su sueño en el que quería retirarse con el paso del tiempo. Allí tenía una casa y allí quería vivir andando el tiempo.

Jesús y Mari, sus padres, han perdido al hijo. María Jesús, al hermano; Yoli, su mujer, Asier y Aitor, sus hijos han perdido al marido, al padre. Su memoria ha quedado repartida entre todos los que han sabido poner en valor la vida arrancanda de José Luis Belanche Serrano. Dicen, los de ahí arriba, que cuando San Pedro abrió las puertas del cielo le dijo: “¿Qué pasa mi niño?”. Era su frase. DEP.

Etiquetas

Añadir Comentario

Click aquí para publicar un comentario

* Debes hacer click en la casilla de verificación RGPD

*

Estoy de acuerdo

Publicidad

Secciones