ACTUALIDAD DEPORTES FUTBOL

El Lega no dio un síntoma para ganar al Villarreal y terminó perdiendo 2-1

  • Primera parte muy aseada en el modo defensivo de los de Pellegrino que entregaron el campo y el balón a los de Calleja

  • Bacca, en el 64′, y Toko Ekambi, en el 79′, firmaron los tantos, especialmente bonito el segundo, de los amarillos

  • El Zhar convirtió en gol un penalti, que lo era, señalado contra el Villarreal a cinco minutos del final

Si te empeñas en salir a no ganar, lo más normal es que termines perdiendo. Y en esa frase se resumiría el partido de Leganés ante el Villarreal. No dejó absolutamente un solo indicio de querer ganar el partido. Ni uno. Se defendió muy bien durante la primera parte y en el momento que llegó el primer gol amarillo llegó el desarme del orden y se abrieron más vías de agua. Justa, sin paliativos, la victoria local.

La cita no podía empezar mejor para el Leganés. Chukwueze se insertó de adelante hacia atrás en la defensa pepinera y en un santiamén logró un tanto de esos de helar la sangre. El árbitro vio fuera de juego y el VAR (¡Dos minutos de revisión después’!) también. La sangre corrió de nuevo por las venas de los pepineros y vuelta a empezar. Lo correcto sería decir empezar de verdad.

Y es que el Leganés jugaba en el estadio de La Cerámica para superar los 43 puntos de la temporada pasada. Cómo suena. La victoria concedía a Pellegrino el honor de ser el entrenador con el que el Lega más puntos habría logrado en Primera. A eso se le sumaba la combinación de resultados y que una victoria acercaba al ‘delirio’ europeo. Pero es que lo que tenía al otro lado, el Villarreal, está en ese alambre sin red en el que los errores te mandan a la planta de abajo del Circo este del fútbol español.

Una maraña pepinera

Los de Javi Calleja se toparon con una red tejida en poco más de 30 metros. La idea, a priori, parecía ahogar el juego interior de los amarillos y obligarles a intentar sacarle a los lados. Y allí, el Villarreal encontró una vía de agua en el lado izquierdo pepinero. Por allí se cocieron las tres primeras ocasiones amarillas con el mismo protagonista, Chukwueze: la del gol anulado, una colada por la misma línea de fondo y otra que le pilló en fuera de juego. Las tres en 18 minutos.

El Villarreal era un martillo pilón futbolístico: insistía, iba, venía, lo intentaba, pisaba área, tiraba contra el muñeco, buscaba la entrada por su derecha, otra vez por la derecha. Y así hasta la desesperación. El Lega iba y estaba a lo suyo: defender, esperar, asustar en alguna contra y confiarse en que en algún momento el partido le ofreciese alguna oportunidad. Y así se fueron yendo los minutos, de uno en uno, hasta llegar a la primera media hora.

Susto tras susto

Calleja había puesto toda la carne en el asador para desmontar el ‘método Pellegrino’. Y, a tenor de la posesión y de las ocasiones, parecía que lo estaba consiguiendo. Al meta local, Andrés Fernández, no se le había visto a menos de 30 metros del balón durante prácticamente todo el primer tiempo. El Lega sufría, con dignidad pero sufría. Se defendía con dignidad, pero solo se defendía. Algo no iba bien.

Y la más clara manifestación de ello fue un centro diagonal de derecha a izquierda de Chukwueze que agarró Ekambi. Su disparo permitió lucirse a Cuéllar. El partido estaba en el estertor del primer tiempo y el Lega sumaba otro susto a la lista de su particular debe. Y un cabezazo de Omerou en su haber. Lo mejor que podía pasar es que llegase el descanso y el tiempo para pensar. Y llegó con la igualada inicial. Lo mejor que pudo pasarle a los de Pellegrino.

Segundo acto

La puesta en escena del segundo acto fue con los mismos actores y, aparentemente, la misma disposición pero solo era una apariencia. Braithwaite se había colocado, de principio, como el cuarto centrocampista, para reforzar el lado izquierdo de la medular. Algo lógico y buena lectura del ‘Flaco’ Pellegrino. Por allí habían llegado los problemas en la primera parte y había que hacerse más fuerte en ese costado.

Deshecho Carrillo en tareas defensivas, y visto que al parecer la cuestión era contener, el técnico lo mandó a descansar y sacó a En-Nesyri. Cambio de cromos. Hay que pensar en la semana que se viene encima con dos partidos en Butarque en los que habrá mucho en juego ante Athletic y Celta.

Y llegó el castigo

Tanto iba al cántaro a la fuente que antes o después tenía que romperse. Y se rompió en el minuto 64. Todo fue al revés de como había sido. El centro desde el lado izquierdo de los amarillos, el remate de cabeza en mitad del área de Ekambi en medio de los pepineros, el rechace de Cuéllar que se quedó en el área pequeña, la puntillla (defectuosa) de Bacca para hacer el gol. Con todo el relato que se quiera poner, el Villarreal ganaba justamente en el minuto 64.

Y la fuerza ahorcan. Cuando todos tus méritos han sido para ir por detrás, tus reacciones tienen que ser las de que va por detrás. A 20 del final, Pellegrino debió recurrir a El Zhar. La línea de atrás se convirtió en cuatro y hubo ‘toque de arrebato’. Pues como decía uno que conozco yo ‘con las sábanas ‘cagás’ tocaba apretar el culo’. Pero es que no había otra. Para el Villarreal la victoria era oro puro, para el Lega echarle algo de agua al fuego ese del ‘delirio europeo’.

El último tramo

Y el tramo final, el de la angustia, el de los arreones, lo jugó el Leganés con Sabin Merino en el campo. Del campo se fue un exhausto Óscar, otro que se había dejado todo lo que pudo en el envite. Pero el envite tenía guardado para el final una combinación preciosa de Cazorla a Ekambi que se hizo el hueco, el sitio, el espacio y la parábola matemática del gol perfecto.

Por aquello de ponerle picante a los últimos siete minutos de partido. Braithwaite formó parte de una jugada de esas que te pitan penalti que no dudó en pitar ni el colegiado ni el VAR. Y El Zhar exhibió esa frialdad que tienen los buenos lanzadores, la colocó a media altura. La rozó el portero. Y nervios extremos para el remate del partido.

Y si faltaba algo, una feísima entrada de Omerou a Cazorla, casi sobre el tiempo, provocó una reacción general de malestar. Sin saber el alcance del golpe (si es que lo tuvo), la cosa se lió y terminó con más amarillas de sus homónimos que la sanción de la dura entrada del pepinero. Todo hasta el pitido final. Otra vez, el Lega, a pensar qué es lo que quiere: soñar o vegetar hasta el final.

LALIGA (Jornada 33ª)
VILLARREAL CF., ; CD. LEGANÉS,
VILLARREAL: 1. Andrés Fdez.; 2. Mario Gaspar, 3. Álvaro, 4. Funes Mori, 39. Quintillá; 19. S.Cazorla, 10. Iborra. 30. Samuel Chukwueze ( 16. Pedraza, 83′), 8. P. Fornals; 17. Toko Ekambi  (7. Gerard Moreno, 88′) y 9. Bacca (5. Santi Cáseres, 75′).
CD. LEGANÉS: 1. Cuéllar; 12. Nyom, 3. Bustinza (10. El Zhar, 70′), 24.Omerou, 22. Siovas, 5.J. Silva; 21.Rubén Pérez, 6. Gumbau, 27. Óscar (18. Sabin Merino, 77′); 25. Braithwaite y 9. Carrillo (26. En-Nesyri, 56′).
ÁRBITRO: Prieto Iglesias (Comité Navarro). Amonestó a los locales Cáseres (90′), Iborra (90′) al visitante Omerou (90′).
GOLES: 1-0 (64′). Bacca recoge un rechace de Cuéllar en el área pequeña que remata defectuoso al fondo de la red. 2-‘ (79′). Ekambi ajusta un disparo al palo izquierdo de Cuéllar. 2-1 (86’) El Zhar, de penalti.
INCIDENCIAS: Estadio de la Cerámica.

1 Comentario

Click aquí para publicar un comentario

* Debes hacer click en la casilla de verificación RGPD

*

Estoy de acuerdo

Publicidad

Secciones